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    Encaje Gris

  • Título del capítulo: Valiente
  • Fecha de publicación: 03/07/2020
  • Lecturas: 10
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  • Desperté gracias Umi. Como era habitual, ella entraba en mi habitación justo antes de que mi despertador sonara.

    -Niña –me habló-. Levántate o llegaremos tarde.

    Reproché cubriendo mi cabeza con la almohada. La noche anterior los chicos habían venido y se no se marcharon hasta que fue muy tarde.

    -Rin –dijo y quitó de mí, mi sábana.

    -Ya voy –dije de mala gana, pasando una de mis manos por mis ojos.

    -Te veré abajo –se fue.

    Después de unos cinco minutos sobre mi cama, la alarma sonó. Me decidí a levantarme y alistarme. Terminé y bajé.

    Umi estaba sentada a la mesa, desayunando, me senté frente de ella y comencé a comer.

    -Hoy también vendrá Shisui –me avisó.

    -¿Tienes que verlo a diario?

    -Claro que sí –sonrió-. Y no sólo verlo -alzó las cejas.

    Moví la cabeza de lado a lado, en señal de negación, terminando mi desayuno.

    -Apresúrate –dijo y se puso de pie-. Te veré en el auto.

    Fui al baño a lavarme los dientes, luego de ello, salí y trepamos en el vehículo.

    -¿Vendrás temprano a casa? –preguntó un poco inquieta.

    -¿Sucede algo?

    -Sólo quiero saber.

    -Mi horario sigue siendo el mismo.

    -Entonces nos veremos en unas horas –se despidió de mi, mientras bajaba del auto.

    ¿Qué le ocurría? Ella estaba rara, pero si no me lo decía, no podía saber que pasaba. Dejé de pensarlo y sin darme cuenta llegué a mi salón.

    -Buenos días –me sorprendió Dei.

    -Hola Dei, ¿por qué tan temprano? –pregunté. Lo habitual era que la primera en llegar fuese Akai.

    -Mi padre salió de viaje y debo madrugar; el tráfico es bastante liviano cuando es temprano –bostezó mientras se llevaba una mano a la boca.

    -Si me lo hubieses dicho, podríamos salir juntas, apuesto a que a Umi no le molestaría.

    -Gracias –sonrió.

    -Desde mañana, saldremos juntas –le regresé el gesto y coloqué mis cosas para sentarme.

    -Bueeeeeeeenos días –escuchamos a Akarui aproximarse hacia nosotras.

    -Veo que estás de muy buen humor –le sonreí-. ¿Y Hidan?

    Ella se sonrojó y comenzó a reír.

    -Pues verás…

    -¿Saliste con él? –preguntó Dei seria.

    -Bueno… sí… algo así –le respondió Akarui nerviosa.

    -Dei –le dije sonriendo, tratando de tranquilizarla, se veía molesta-. No tiene nada de malo que a ella le guste Hidan.

    Inconscientemente ella hizo un puchero.

    -Además –añadí-. A ti también debe gustarte alguien –levanté mis cejas.

    -No aún –sonrió confiada.

    -No mientas Dei –le dio un codazo Akarui-. Te gusta Kakashi-sensei.

    -¿Qué? –tartamudeó un poco.

    -No lo niegues, ayer te vi, cuando le pedías ayuda –dijo un poco emocionada.

    -No –hizo una pausa-. No estoy enamorada.

    -Enamorada quizá no, pero sí te gusta, no puedes negarlo –dijo haciendo gestos.

    -¿Y cuándo verás a Ace? –preguntó de repente, cambiando el tema. Me sonrojé.

    -Él aún no me ha hablado –me excusé.

    -Ay ese muchacho –se quejó Akai-. Molestaré a Luffy a ver que logro sacarle –dijo y entonces se alejó de nosotras, la seguí con la vista. Efectivamente, Luffy y algunos otros chicos habían llegado.

    -Aka-chan es una desesperada –se rió Dei.

    -¿Desde hace cuánto se conocen?

    -Hace ya algunos años –sonrió.

    -¿Y hace lo mismo siempre que vas a salir con alguien? –pregunté.

    Dei se sonrojó y cerró los ojos, a la par que soltaba una carcajada disimulada.

    -Jamás he salido con alguien –dijo con la mirada sobre el piso.

    -¿Es enserio?

    -Que no te mienta –habló tras de ella.

    -¿Qué? –nos giramos a la par.

    -No sé de qué hablaban –rió Akai.

    -¿Entonces por qué dices eso? –cuestionó Dei.

    -Porque… porque… no sé.

    Reímos.

    -Y bueno, ¿de qué hablaban?

    -¿Es cierto? –miré con curiosidad a Akai, quien se acomodó de pie frente de nosotras.

    -¿Qué?

    -¿Dei nunca ha salido con alguien?

    -Sí, esta mujer nunca se había enamorado… hasta ahora –comenzó a alzar sus cejas-. Y quien diría que de quién –mordió su labio con sus dientes superiores.

    -Niñas –nos calló una voz y entonces Akai giró-. Señorita –le dijo Jiraya sin disimular su mirada a su delantera.- por favor tome asiento.

    -Perdón –se disculpó, enseguida se sentó.

     

    La clase comenzó sin más demora, el profesor sacó un libro e inició con unas cuantas frases. Luego de unos minutos, empezó a hacer unas preguntas. Miró su reloj y nos observó.

    -Para mañana terminarán con la lectura  y su análisis –sentenció, cerró el libro, se dirigió a la salida y abrió la puerta-. No quiero excusas –se marchó.

     

    Suspiré y me estiré en mi asiento.

    -Vamos afuera –sugirió Akai. Estábamos por ponernos de pie cuando la puerta se abrió y por ella entró Tsunade.

    -¿Iban a salir? –preguntó, se veía un poco molesta, pero nadie respondió. Se aproximó a su escritorio y sacó un libro, lo hojeó y con el plumón a la mano, nacieron las instrucciones en el pizarrón.

    Unos minutos pasaron mientras leía, cuando la voz de Luffy la interrumpió.

    -Profesora, ¿puedo ir al baño?

    Tsunade asintió con la cabeza, mientras retomaba la lectura.

    Minutos después la puerta se abrió de golpe, Luffy estaba estático tras ella, con un dedo dentro de su nariz.

    -Profesora.

    -Ahora qué ocurre.

    -Hay un tipo en el baño que dice que tiene una bomba –hurgaba más a fondo su nariz.

    -¿Qué estás diciendo? –preguntó

    -Eso me dijo.

    -Esperen un momento –dijo ella mientras salía velozmente del salón.

    Los murmullos comenzaron a presentarse y yo, comenzaba a ponerme nerviosa.

    -¿Creen que sea cierto? –dudó Akai.

    -Pareciera como si no fuese la primera vez –sospechó Dei-. Por la reacción de Tsunade-sensei.

    Estaba por comentar, cuando la voz del parlante sonó.

     

    Se les solicita a todos los estudiantes se reúnan en la cancha de futbol de forma inmediata.

     

    Sentí un escalofrío, todos comenzaban a salir precipitadamente.

    Me puse de pie y comencé a caminar. Nuestro salón era el más alejado de aquella ubicación y para variar, nosotras éramos las últimas de nuestro grupo o eso creí hasta que algo me dijo que girara la cabeza, ahí estaba Luffy, aún dentro del salón.

    No les informé a las chicas, sabía que Dei y su instinto protector no me dejaría marchar, y Akai y su pánico, empeorarían las cosas, sólo me separé de ellas y corrí por Luffy. Entré al salón.

    -¡¿Qué carajo estás haciendo?! –no pensé, estaba enojada.

    Él sonrió.

    -Nos vemos –corrió fuera del salón.

    -¡Oye! –grité, estaba por correr tras de él cuando sentí un brazo detenerme, me paralicé. Sentí aquella mano darme un pequeño tirón para girarme. Instintivamente cerré mis ojos-. Mierda va a matarme, mierda va a matarme –pensé.

    -Lamento que no sea tan romántico como pensé –escuché aquella voz y abrí mis ojos. Frente a mi estaba el hermano de aquel latoso compañero.

    -¿Romántico?

    -Es que, eres algo demasiado bueno para ser verdad, no puedo quitar mis ojos de ti… -hizo una pausa, dio un trago de saliva y empezó a cantar-. Pardon the way that I stare… There's nothing else to compare. The sight of you leaves me weak, there are no words left to speak, but if you feel like I feel, please let me know that is real. You're just too good to be true, I can't take my eyes off you…

     

    Sentí mis entrañas retorcerse y en menos de un segundo la calidez de sus labios estaba invadiéndome.

    No sé cuanto tiempo estuvimos así, sólo sé que tuvimos que separarnos por la presencia de Tsunade-sensei.

     

    -¿Qué haces tú aquí? –vio fijamente a Ace, quien le dedicó una enorme sonrisa-. Fuiste tú. No dejas de darme problemas –frunció el ceño-. Vamos –le indicó-. y tú –me señaló –reúnete con tus demás compañeros.

    Asentí y corrí a la cancha.

     

    Llegué ahí, estaban todos, Dei mordiéndose las uñas y Akai muy nerviosa.

    -Chicas.

    -¿Dónde estabas? ¿estás bien? –preguntó Akai quien rápidamente me abrazó.

    -Sí, lo siento… yo…

    El alto parlante volvió a sonar.

     

    Pasen de vuelta a sus salones, tomen sus cosas y regresen a sus casas, el simulacro ha terminado.

     

    -Ay ajá –esputó Akai.- por la cara de Tsunade-sensei sabemos que algo ocurrió.

    -Sé que sabes –me dio un codazo Dei y no pude evitar sonrojarme.

    -¡Ajá! –me señaló Akai-. ¡Lo sabes!

    -Se los contaré después –sonreí.

    Caminamos al salón, alistamos nuestras cosas y comenzamos a caminar a la salida.

    -¡Oye! –escuché tras de mi y giré la cabeza. Entrecerré los ojos al ver de quién se trataba-. ¿Si viste a Ace?

    -Yo…

    -Claro que me vio –sonrió apareciéndose él.

    -Bien, vámonos a casa.

    -Deberás adelantarte Luffy, aún tengo asuntos que atender.

    -Te veré en casa –corrió y se juntó con Naruto.

    -Bueno –escuché a Akai.- nosotras también nos vamos –mordió su labio.

    -Hasta mañana –se despidió Dei y se fueron.

    -¿Y bien?

    -¿Cómo? –pregunté, no entendía.

    Sonrió de nuevo.

    -Te acompañaré a tu casa.

     

    Caminamos de regreso, en el trayecto le cuestioné el porqué no había recibido una sola llamada suya, él se excusó con que había tenido un proyecto en su escuela, no pregunté más. Seguimos hablando de todo y de nada, de gustos, de fantasías, de sueños, de anhelos, de tonterías y de ciencia.

    Llegamos al vecindario, justo enfrente de la puerta de la casa.

     

    -Aquí es –dije, todo el camino lo había guiado.

    -Fue un placer acompañarte pero…

    -¿Sí?

    -Necesito la respuesta.

    Lo miré seria, él me sonrió y sostuvo mi mejilla con una de sus amplias manos.

    -Querida Midori –con la otra mano sujetó la mía y la llevó a su pecho-. Si te sientes como yo me siento, concédeme la seguridad de saber que esto es real y dame una oportunidad –tragó saliva-. sé mi novia.

    Sonreí.

    -Con gusto seré tu novia –le dije, me acerqué a él de puntillas y lo besé, pero el gusto no me duró mucho, en pocos segundos la puerta se abrió y un pequeño grito hizo que nos separáramos.

    -¡Hey! –me sobresalté, ahí estaba Shisui viéndonos con el ceño fruncido-. ¿Qué está ocurriendo aquí?




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